Crisis? What crisis?

Algunos de vosotros, los más entrados en años, recordareis sin duda al mítico grupo británico Supertramp, que gozó de gran popularidad en la década de los 70 y 80, y que en 1975 editó lo que por entonces conocíamos como un LP con el título de este escrito.
Hoy, pasados 35 años la palabra crisis, cuya etimología significa transformación es uno de los vocablos más utilizados que manejamos al igual que el individuo del disco la sombrilla, para protegernos, consolarnos o explicarnos todos los males que afectan a nuestra sociedad, economía y por extensión a nuestras empresas.
Bien diría que nuestro amigo de la portada no está haciendo demasiado por el entorno caótico que le rodea.
Quizás espera que pase la crisis y las cosas vuelvan a ser como antes: craso error, ya que, desde mi punto de vista, estamos viviendo un proceso de transformación estructural y no coyuntural, que debe llevar a plantearnos profundas revisiones sobre la manera de concebir los negocios, las organizaciones y en definitiva la función de muchas de nuestras profesiones. Sectores, organizaciones, productos y servicios que hasta el crack del 2008/9 (sí he dicho crack) capitaneaban la bandera del éxito, están hoy siendo masacrados sin piedad, probablemente porque sus responsables siguen tomando el sol como nuestro amigo en espera de tiempos mejores.
Creo fervientemente en la coherencia, la creatividad, la responsabilidad social, la constante redefinición, la curiosidad por lo nuevo y la resiliencia como valores que los nuevos managers deben aportar, sin olvidar que, como alguien dijo, no estamos viviendo una época de cambio sino un cambio de época.
Yo saldría de la sombrilla, y vosotros?
Hasta pronto.

