COMO SABER CUANDO ES EL MOMENTO PARA CAMBIAR DE TRABAJO

  • stacks_image_1143La mayoría de los seres humanos estamos programados genéticamente para evitar los riesgos. Cualquier situación que implique un riesgo nos va a producir de entrada un rechazo. Cualquier cambio en nuestra situación laboral nos preocupa y más si estamos en una posición cómoda y segura. Lo que llamamos estar instalados en nuestra zona de confort.

Pero que sería de la humanidad sin los valientes, los que se atreven a avanzar, a tomar riesgos. Es por este motivo que de vez en cuando debemos pensar si ahora es el momento de hacer un cambio.

Según un estudio hecho por LinkedIn entre sus miembros, el 60% son buscadores de trabajo pasivos (passive job seekers) mientras que sólo un 25% son buscadores activos lo que indica que pocos rechazan escuchar una oferta de un head hunter pero son muchos menos los que buscan activamente estas ofertas y luchan por estas entrevistas.

Es un grave error no estar activo aún en el caso de que se esté contento con el trabajo actual. Es muy aconsejable estar siempre con la antena activada, identificar y conocer a fondo nuevos proyectos, hacer networking , asistir a conferencias, escribir artículos en los círculos de influencia, en definitiva estar muy visible dentro del sector.

Seguro que si uno es  feliz y está contento con el trabajo actual, sólo con pensar en un cambio laboral  provoca ansiedad. Pero de vez en cuando hay que hacerse esta pregunta, ¿es el trabajo actual el que te va a permitir llegar donde tu soñabas llegar cuando acabaste tus estudios?

Cambiar de trabajo es una de las decisiones más importantes en la vida por lo que hay que pensar muy bien cuando ha llegado el momento para un cambio de trabajo. En condiciones normales, cambiar de trabajo antes de un año está mal visto por los profesionales de los RH. Actualmente, cambiar entre  1-2 años está generalmente aceptado como algo normal.

Deberíamos plantearnos como mínimo una vez cada año una serie de preguntas que nos ayudaran a reflexionar si ha llegado este momento y a partir de aquí tomar decisiones. Por ejemplo:

    • ¿Estas aprendiendo algo nuevo cada día? ¿tus jefes o compañeros te están enseñando cosas que nunca antes habías visto? ¿Estás haciendo cosas que puedes añadir a tu CV o de las que te sientas orgulloso y puedas explicar en una entrevista de trabajo?
    • ¿Hacer tu trabajo diario no te cuesta ningún esfuerzo? ¿has puesto el piloto automático y haces bien tu trabajo incluso durmiendo? Reconoces que puedes hacerlo mejor pero te preguntas ¿para qué? ¿Tu motivación e implicación con la empresa está en un nivel muy bajo?
    • ¿No te sientes bien valorado? ¿nadie te reta a hacer mejor tu trabajo? ¿piensas que tu trabajo vale más de lo que te remuneran, económicamente y emocionalmente? ¿trabajas sólo por el dinero que ganas?
    •  ¿Te cuesta ir a trabajar los lunes? ¿no soportas a tu jefe? ¿te llevas a casa los malos rollos del trabajo? ¿está afectando tu trabajo a tu vida privada?

Supongamos que hemos decidido ser un active job seeker , se nos plantea una pregunta muy importante: ¿se lo decimos a nuestro jefe? ¿en que casos?. Y en cas

o de que ya tenemos una oferta en firme y nos hacen una contra oferta ¿hemos de aceptarla?

El sentido común nos dice que nunca hay que dejar un trabajo ni decir nada a nuestro jefe que estamos buscando trabajo sino tenemos ya una oferta en firme de otro trabajo. Esto no quiere decir que se comente en las reuniones de evaluaciones personales y de desempeño que no estamos contentos en la empresa por los motivos que sean.

Según John Sullivan, experto en HR y profesor en  San Francisco State University, autor de 1000 ways to Recruit Top Talent  , explica que algo está cambiando en la política de RH en las empresas. Antes, si marchabas de una empresa eras visto como un traidor.  Ahora, hay empresas que se plantean programas de “puertas abiertas” para empleados que quieran volver a la empresa.

Las empresas intentarán retener a los empleados más valiosos porque saben lo que cuesta identificarlos y captarlos. Y en el caso de que no consigan retenerlos intentarán mantener una buena relación con ellos por si algún día deciden volver.

Personalmente pienso que una vez se decide un cambio y tienes en la mano una oferta en firme para otro trabajo no hay que aceptar las contra ofertas de la empresa ya que estas siempre llegan tarde. El talento valioso es el activo más importante de una empresa y por tanto se debe cuidar día a día, mimarlo, estimularlo, seguir su nivel de implicación con el proyecto. Las empresas deben calcular que pasaría si este talento se va, que costes se generarían. Al buen talento como con los buenos clientes hay que preguntarles permanentemente  si están contentos y felices con el proyecto y en caso negativo hay que arreglar la situación rápidamente.

En algunos casos no es fácil identificar en que cultura de empresa se está, si en las que consideran traidores a los que se van de la empresa  o los que van a hacer todo lo posible por retener al mejor talento. En función de esta cultura habrá que trazar la estrategia para el cambio de trabajo. Muchas veces contratar a un buen coach que te acompañe en esta transición es una muy buena opción. La perspectiva que puede dar una profesional externo y no contaminado emocionalmente con la situación ayuda a ver las cosas desde otro ángulo y minimiza el riego de tomar una decisión equivocada.

Miquel Martret, Director Asociado.
Comunicación y Marketing

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diciembre 7, 2016 Posteado en General - Leer Más

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